FACHADAS

Las fachadas son la piel de su edificio y merecen el mejor tratamiento. La rehabilitación de fachadas con cal se remonta a muchos años atrás, resistiendo milenios. En Valyesa recuperamos esta técnica porque, a diferencia de los enfoscados de cemento modernos, sabemos que las fachadas necesitan respirar para evitar humedades.

En Valyesa recuperamos la sabiduría de la construcción tradicional aplicando morteros de cal de alta pureza. No es nostalgia, es técnica: la cal permite que su casa respire, evitando las patologías de humedades que los revestimientos plásticos provocan.

Devolvemos a su fachada la nobleza de la piedra original, garantizando una protección que, literalmente, se vuelve más dura con el paso del tiempo.

Fachadas que respiran: La ciencia de la Cal

La gran diferencia entre un mortero de cemento y uno de cal reside en su naturaleza. El cemento es una mezcla rígida de partículas pegadas. La cal, sin embargo, sufre un proceso mágico llamado carbonatación.

Al mezclarse con agua y aplicarse, la cal reacciona con el aire absorbiendo CO2 y endureciéndose lentamente. Este proceso hace que el mortero no solo se seque, sino que se reconstituya en piedra caliza. Es decir, no cubrimos las fachadas con una pasta artificial, las recubrimos con piedra reconstituida.

Este proceso natural otorga al revestimiento una plasticidad única. Mientras el cemento se agrieta ante los movimientos del edificio (dilataciones, tráfico), la cal tiene la flexibilidad suficiente para adaptarse sin romperse, manteniendo la estética intacta durante décadas.

Detalle de fachada exterior revestida con cal, mostrando la textura natural del material y su integración perfecta con elementos arquitectónicos como ventanas.

Transpirabilidad Total: La cal crea microporos que permiten que el vapor de agua salga del interior, evitando condensaciones y moho. «La casa respira».

Autocuración de Fisuras: Gracias a su plasticidad y lenta carbonatación, las microfisuras tienden a sellarse solas por la recristalización de los minerales.

Aislante y Térmico: Mejora el confort interior gracias a su inercia térmica y propiedades higroscópicas (regula la humedad).

Belleza Natural: Acabados con una textura orgánica y colores que envejecen con dignidad, lejos del aspecto «plastificado» de las pinturas acrílicas.

Continuidad Estética: Del Exterior al Interior

Una fachada de cal es la carta de presentación perfecta para un hogar de Alta Decoración. Este material noble prepara la vivienda para un diseño interior orgánico y saludable.

Si busca esta misma naturalidad y elegancia dentro de casa, somos especialistas en técnicas hermanas como el Tadelakt (cal impermeable para baños) o los acabados minerales de Giorgio Graesan.

Al elegir Valyesa para su fachada, no solo contrata una reforma, sino una restauración integral que revaloriza su propiedad con materiales que han demostrado su eficacia durante siglos.

Propiedades Técnicas del Revestimiento

El ciclo de la Carbonatación
A diferencia del secado rápido de los materiales sintéticos, la cal realiza una transformación química lenta. Puede tardar hasta seis meses en alcanzar su dureza definitiva. Durante este tiempo, la pasta absorbe el aire y se petrifica, anclándose al soporte con una fuerza superior a la de cualquier cola química. Es paciencia convertida en durabilidad eterna.
Adiós a las Grietas en Encuentros
Las fachadas sufren tensiones constantes, especialmente en los encuentros entre diferentes materiales (como ladrillo y forjado de hormigón) o en las esquinas de ventanas. Los morteros rígidos de cemento acaban partiendo por ahí. Nuestros morteros de cal, gracias a su módulo de elasticidad, absorben esos movimientos estructurales sin fisurarse.
Sostenibilidad y Bioconstrucción
Utilizar cal es una decisión ecológica. Su fabricación emite menos CO2 que el cemento y, durante su vida útil, reabsorbe ese CO2 del ambiente para endurecerse. Es el material preferido en Bioconstrucción y restauración de patrimonio histórico.