TRABADILLO ARTESANAL

En Valyesa recuperamos la nobleza de la construcción tradicional a través del Trabadillo. Esta técnica ancestral, ejecutada con maestría por nuestros artesanos, transforma las paredes en superficies vivas, aportando una elegancia atemporal que los materiales sintéticos no pueden imitar.

Nuestro equipo combina la receta clásica con métodos de aplicación depurados para lograr espacios que respiran, transmitiendo una sensación mineral muy acogedora y un confort visual inigualable.

¿Qué es el Trabadillo?

El Trabadillo no es simplemente un enlucido, es un revestimiento de alta decoración con historia. Se trata de una antigua técnica de acabado natural que destaca por su superficie satinada y destonificada.

A diferencia de un yeso plano, el Trabadillo ofrece «aguas» y matices sutiles propios de su aplicación manual, creando una profundidad visual única. Al tacto es sorprendentemente suave y sedoso, ofreciendo una experiencia sensorial que aporta calidez y carácter a viviendas, hoteles o locales que busquen un sello de distinción y naturalidad.

Acabado Satinado Natural

Estética Destonificada

Tacto Sedoso y Mineral

Alta Transpirabilidad

La excelencia del Trabadillo: Detalles técnicos

El arte de la llana: Un proceso 100% manual
A diferencia de los yesos proyectados a máquina, el Trabadillo requiere la mano experta de un maestro yesaire. El proceso comienza con el batido manual de la mezcla de yeso y escayola, buscando el punto exacto de cremosidad.

Posteriormente, se aplica y se trabaja mediante un minucioso proceso de "planchado" o bruñido con la llana. Es esta fricción manual, realizada en el momento justo del fraguado, la que cierra el poro y hace emerger ese brillo satinado natural y esas "aguas" características que ninguna máquina puede replicar.
Pigmentación en masa y tonos naturales
El color del Trabadillo no es una pintura superficial; nace desde el interior. Integramos pigmentos naturales (óxidos, tierras, ocres) directamente en la masa antes de la aplicación.

Esto nos permite ofrecer una gama de colores orgánicos (desde el blanco hueso clásico hasta arenas cálidos y grises piedra) con una profundidad visual inigualable. Al estar pigmentado en masa, cualquier pequeño roce o golpe futuro no revelará un color blanco debajo, manteniendo la estética de la pared intacta.
Resistencia, limpieza y envejecimiento noble
Gracias a su alta densidad y al proceso de bruñido, el Trabadillo ofrece una superficie de gran dureza, muy superior a la del yeso convencional. Es un material que "envejece con dignidad", adquiriendo una pátina hermosa con el paso de los años.

Su mantenimiento es sencillo: su superficie lisa y poco porosa repele el polvo y permite una limpieza fácil utilizando simplemente un paño suave ligeramente humedecido. Además, al ser un material 100% transpirable, ayuda a regular la humedad de la estancia de forma natural, evitando condensaciones.