En Valyesa recuperamos la nobleza de la construcción tradicional a través del Trabadillo. Esta técnica ancestral, ejecutada con maestría por nuestros artesanos, transforma las paredes en superficies vivas, aportando una elegancia atemporal que los materiales sintéticos no pueden imitar.
Nuestro equipo combina la receta clásica con métodos de aplicación depurados para lograr espacios que respiran, transmitiendo una sensación mineral muy acogedora y un confort visual inigualable.
El Trabadillo no es simplemente un enlucido, es un revestimiento de alta decoración con historia. Se trata de una antigua técnica de acabado natural que destaca por su superficie satinada y destonificada.
A diferencia de un yeso plano, el Trabadillo ofrece «aguas» y matices sutiles propios de su aplicación manual, creando una profundidad visual única. Al tacto es sorprendentemente suave y sedoso, ofreciendo una experiencia sensorial que aporta calidez y carácter a viviendas, hoteles o locales que busquen un sello de distinción y naturalidad.
Acabado Satinado Natural
Estética Destonificada
Tacto Sedoso y Mineral
Alta Transpirabilidad